La tareas desempeñadas por un soldador requiere una total seguridad y una alta protección para ello es necesario seguir una normativa para que estos dos criterios se cumplan con total eficacia, esto es debido a que en todo lo que rodea a la soldadura es extremadamente fácil lastimarse o provocar un incendio. Es pertinente ajustarse a las reglas, extremar las precauciones para que no se suelten chispas de manera incontrolada y despejar la zona de trabajo de materiales fácilmente inflamables.

¿Cuáles son los equipos de protección individual para soldadores?

Los equipos de protección individual son aquellas indumentarias de complementos (como guantes, calzado o casco) que posibilitan que las tareas laborales se realicen con seguridad. Hay que conocer la legislación sobre Equipos de Protección Individual antes de adquirir este material. En las siguientes lineas enumeramos los elementos más importantes:

– Protección ocular: Protegerse los ojos con unas buena lentes evitará desagradables accidentes. A pesar de que estos productos se pueden conseguir de forma individual, usualmente este tipo de gafas están insertadas en el casco de trabajo, pieza indispensable en el equipo de protección para evitar, a toda costa, que la caída de una pieza nos haga una herida. Estos objetos deben pasar unos rigurosos y exhaustivos controles de seguridad, ya que no es válido cualquiera, han de tener un grosor y unas características fijadas por la ley.

– Guantes: al igual que en el caso de las herramientas de protección ocular, los guantes también serán normativos y aislantes de ciertos elementos perjudiciales.

– Manguitos: los manguitos para soldadores son unas piezas textiles que se colocan en los brazos y son un complemento muy útil a la labor protectora que ofrecen los guantes en el vestuario de los soldadores. Normalmente suelen llevar unas tiras que aseguran una óptima sujección al cuerpo y son bastante gruesos.

– Delantal: Existen modelos variados y de materiales distintos, que como misión principal protegen el sector frontal del cuerpo. Los más comunes son los de cuero pero no se debe elegir uno u otro según el material del que están confeccionados  sino dependiendo de las tareas que se vayan a realizar, puesto que hay delantales muy completos que, lógicamente, sirven para casos más complejos.

– Chaqueta, pantalón: La mayoría de estas prendas textiles son de cuerpo porque la parte del cuerpo inmediatamente debajo del delantal es muy delicada y prioritaria a la hora de ser protegida

Para una mayor protección, existen dos alternativas principal: El traje con capucha, que protege principalmente la cabeza, es una pieza de cuerpo entero que presenta dos aperturas en sitios claves: el agujero del cuello por donde debe pasar la cabeza y el espacio para ver (que se deberá acompañar con gafas especiales).

La segunda alternativa son los trajes de cuerpo entero. Realizados con materiales que son imposible de quemar y se podrían definir como un mono de operario convencional que cubre de los pies hasta la cabeza. Los más indicados cuando se trabajo en permanente contacto con el fuego. Estas dos opciones que ofrecen la mayor seguridad se pueden conseguir en gdaparatos.com

Por último, es muy importante focalizar el principio de la seguridad como pilar fundamental y no solo centrarse en la indumentaria de protección, hay que intentar que el sitio en donde se realicen las operaciones de soldadura, u otras relacionadas, esté bien acondicionado, fresco, acondicionado y, en caso de emergencia, dotado de materiales de primeros auxilios.